Arropado por la sierra, el mirador Juan Antonio Gómez Alarcón es uno de los mejores lugares para entender Mijas (Málaga, 95.104 habitantes), municipio dividido en tres variados núcleos a lo largo de sus casi 150 kilómetros cuadrados. A los pies de esta atalaya se despliega el casco antiguo, su origen. En la panorámica es fácil reconocer la torre y muralla de su vieja fortaleza, la iglesia o su singular y ovalada plaza de toros. Unos kilómetros más al sur, al fondo, se ve cómo el Mediterráneo baña las playas de La Cala de Mijas, segundo núcleo de la localidad. El tercero es Las Lagunas, que acoge a la mayoría de la población y queda a mitad de camino. Las vistas demuestran que este es un territorio repleto de contrastes: la sierra, el campo y lo rural frente a lo urbano, el asfalto y el aroma a salitre. El mar pone límites a la estampa, que desde la balconada está plagada de pequeñas terrazas que asoman desde casitas blancas y encaladas. Puro tipismo andaluz.
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