En julio de 2021, en el congreso del PP de Galicia que reeligió por quinta vez a Alberto Núñez Feijóo como líder de los populares gallegos, el equipo de Organización del entonces presidente nacional, Pablo Casado, tuvo una monumental bronca con el PP gallego en las bambalinas del cónclave. El problema era que el equipo de Feijóo no quería que Casado bajara las escaleras hasta el escenario del congreso junto al presidente de la Xunta, sino que pretendía que lo hicieran cada uno por separado. Primero uno, y luego el otro, con distancia. “Al final lo conseguimos, pero Miguel Tellado, que ya era la mano derecha de Feijóo, hizo lo que pudo para que no sucediera. Casado, siempre que iba a Galicia, se ponía de los nervios”, rememora una fuente de aquella etapa, que recuerda que el territorio gallego bajo el trono de Feijóo era un fortín inexpugnable para la entonces dirección nacional del PP.
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