Varios poderes de la última compra estadounidense del Santander permanecen ocultos. Los 800 millones de dólares apuntados como sinergias de costes gracias a Webster se quedarán cortos, después de añadir el crecimiento que la entidad que preside Ana Botín conseguirá en Estados Unidos con la banca privada. El mercado potencial es de un billón de dólares (850.000 millones de euros) y concentra el mayor número de clientes de alto patrimonio (HNW, por sus siglas en inglés), con más de un millón de dólares en activos líquidos, y de ultraalto patrimonio (UHNW), con más de 30 millones. El país presidido por Donald Trump es el que concentra más altas fortunas del mundo, con unos 24 millones de clientes que se agrupan bajo las siglas mencionadas, según fuentes de la banca privada.
Seguir leyendo