Hace cuatro años, María, Adriana y Paula López Fontanals recibieron una de esas noticias de las que se suele decir que cambian la vida, solo que esta verdaderamente lo haría y en el sentido más fundamental: cambiaría sus cuerpos, sus relaciones con la maternidad, con sus hijas, su salud… Les avisó una prima a la que le había aparecido un tumor de mama de forma virulenta. “En septiembre estaba limpia y en enero se encontró un bulto que había crecido muy rápido. Su madre había fallecido de cáncer de mama. Le dijeron: ‘Aquí pasa algo’, y le hicieron la prueba genética”, cuentan las hermanas. Así supo que portaba una versión mutada del gen BRCA1, conocido como el gen de Angelina Jolie, cuyo nombre viene de BReast CAncer 1.
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