En esta historia hay representados tres colectivos migrantes que coincidieron por unos meses en un mismo espacio, una pequeña plaza del centro de Badalona. Por un lado están los dueños, de origen paquistaní, de un supermercado grande, un pequeño colmado 24 horas y una droguería, todos situados en las inmediaciones de la plaza; por otro lado hay un grupo de personas recién llegadas de Colombia que querían trabajar pero no tenían papeles; y finalmente está la dueña de un restaurante chino de ese lugar, que, a diferencia de muchos transeúntes que pasaban por ahí, era capaz de ver que algo raro pasaba en los súper. Como muchas historias humanas, los lugares de origen de todos ellos, o su condición de migrantes, no son más que circunstancias añadidas a lo que verdaderamente afecta a su intención de llevar adelante su vida: las condiciones laborales, la situación administrativa y la solidaridad.
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