La mecha la prendió una publicación en redes sociales. A comienzos del mes de febrero, Jason Ignacio White, exjefe de fermentación del restaurante Noma de Copenhague, compartió en su perfil de Instagram un comentario en el que explicaba una situación que presenció mientras trabajaba en el multipremiado establecimiento danés. Según White, una estudiante en prácticas se quemó la cara con vapor al abrir el horno y, en lugar de prestarle ayuda inmediatamente, parte del personal de Noma se rio de ella. A este testimonio le siguió una avalancha de historias de abuso sufridas por estudiantes y trabajadores del restaurante, protagonizadas, en su mayoría, por su jefe de cocina y propietario, René Redzepi (hay varios testimonios que apuntan a otros miembros de Noma que ocuparon puestos de responsabilidad y que también exhibieron comportamientos abusivos hacia el personal).
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