No había pasado ni una semana de 2026 cuando el hombre del que Pilar se había separado hacía un año rompió la orden de alejamiento y le quitó la vida a cuchilladas. Ahora, dos meses y medio después, otras 12 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España. El desamparo crece cuando se conoce que algunos de esos hombres habían sido denunciados antes, es decir, que eran agresores “persistentes o plurivictimizadores”, con historial de maltrato contra esas u otras mujeres. Aún así, el sistema no logró impedir el crimen. Previo al comité de crisis en el Ministerio de Igualdad que se celebra este martes para evaluar los casos de febrero, entre los que se encuentran dos menores, la titular Ana Redondo ha descartado penas alternativas a la cárcel para los agresores reincidentes.
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