“Es imposible que tardemos 18 años en volver aquí porque sería un error”, había vaticinado Luis Enrique, entonces seleccionador nacional, el 26 de marzo de 2022. Se marcó, en aquel amistoso en Barcelona de la selección contra Albania, el final de la larga ausencia de España en Cataluña. En aquel momento, después de que bajara la tensión política, la afición abrazó al equipo que se preparaba para el Mundial de Qatar: “Yo soy español, español, español”. El canto se repitió este martes, como también la ovación para cada uno de los muchachos de Luis de la Fuente, especialmente cariñosa la hinchada del RCDE Stadium con Lamine Yamal. No recibió el mismo trato Joan García, que este verano cambió el Espanyol por el Barcelona, ni tampoco la selección egipcia: algunos aficionados españoles pitaron el himno y cantaron “Musulmán el que no bote”.
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