La primera sesión del juicio en el Tribunal Supremo a José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama estaba llamada a favorecer la tesis de las defensas, con las declaraciones del hijo y la expareja del exministro y del hermano del antiguo asesor ministerial. Pero, tras más de siete horas de testimonios en torno a la supuesta trama corrupta surgida alrededor del Ministerio de Transportes en la etapa de Ábalos, la jornada ha acabado dejando algunas contradicciones entre testigos clave y un extraño giro de guion: el abogado del exministro ha insinuado que la supuesta expareja de Ábalos, Jessica Rodríguez, se dedicaba realmente a la prostitución y que era Aldama quien sufragaba sus gastos. La mujer lo ha negado, pero esa intervención del abogado del exministro, Marino Turiel, unida a algunas de las protagonizadas por la letrada de Koldo García, Leticia de la Hoz, siembra dudas sobre con qué estrategia de defensa llegan al juicio el exdirigente socialista y su antiguo asesor, que hasta ahora han rechazado cualquier vínculo económico con el empresario clave de la trama.
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