Ignacio Cosidó ha tenido el honor de ser el primer alto cargo del PP en declarar en el juicio del caso Kitchen. A las 09.44 de este miércoles, el exdiputado enfilaba la cuesta arriba que conduce hasta la sede de la Audiencia Nacional ubicada en la madrileña calle de Génova, a escasos metros del cuartel general de los populares. Citado como testigo, quien fuera el director general de la Policía Nacional cuando se activó el despliegue de espionaje a Luis Bárcenas en el seno de ese cuerpo y del Ministerio del Interior, ha comparecido durante poco más de una hora ante el tribunal. Pero su interrogatorio no ha deparado sorpresas: según ha repetido, nunca supo nada de Kitchen, ni de ninguna investigación paralela urdida contra el extesorero que amenazaba a su partido. Ha insistido en que tampoco ordenó al oscuro comisario José Manuel Villarejo ninguna misión: “No era una persona de mi confianza”.
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