Fumata blanca. A punto de cumplir cuatro meses después de las elecciones autonómicas del pasado 21 de diciembre, el Partido Popular y Vox han alcanzado este jueves un acuerdo para gobernar en coalición Extremadura e investir a María Guardiola como presidenta. Tras una larga y ardua negociación, que incluyó una investidura fallida de la candidata del PP y una capitulación posterior de Guardiola, que llegó a afirmar que su feminismo es como el de Vox, ambos partidos han acordado que la extrema derecha entre en el Ejecutivo autonómico con una vicepresidencia y dos consejerías, y que lo haga sobre la base de un pacto programático de clara inspiración en las políticas del partido de derecha radical. El candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, asumirá la vicepresidencia y dos consejerías elegidas por Vox para hacer su guerra cultural: la de Familia, Desregulación y Servicios sociales, que también dirigirá Fernández Calle; y la de Agricultura, Ganadería y Medio Natural.
Seguir leyendo