El Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, que encabeza la socialista María Jesús San José, concedió en marzo la semilibertad a María Soledad Iparraguirre Guenechea, alias Anboto, al considerar que la exjefa de ETA había mostrado en prisión una “evolución favorable tras periodos previos de inadaptación” y que las salidas diarias de prisión que le iban a permitir la nueva situación penitenciaria suponían una “planificación realista del proceso de reinserción social”, según se recoge en la resolución del Ejecutivo de Vitoria a la que ha tenido acceso EL PAÍS. El escrito esgrime también como argumentos para dar el beneficio penitenciario a la etarra la “cercanía del cumplimiento de las tres cuartas partes” del máximo de 30 años de cumplimiento ―se producirá el 2 de abril de 2027, momento en el que puede acceder a la libertad condicional si cumple otros requisitos― y el hecho de que se encuentre abonando la responsabilidad civil que le ha sido impuesta en las diferentes condenas.
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