El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) asume que ha de cumplir la sentencia, pero no da su brazo a torcer e insiste en que desconoce el procedimiento técnico que permita devolver las pinturas murales de Sijena sin provocarles nuevos daños. Esa es la base del recurso que ha presentado este miércoles, agotando todos los plazos, ante la jueza de Huesca encargada de ejecutar la sentencia que obliga a restituir los murales pintados en el siglo XII al monasterio de Santa María de Sijena, después de la sentencia definitiva del Tribunal Supremo de mayo pasado. En ese último paso, los servicios jurídicos del museo lamentan que el tribunal haya obviado los diferentes informes que desaconsejan el traslado, instan a crear una comisión de expertos sobre la cuestión y reclaman saber las condiciones del lugar que albergarán las pinturas y a partir de cuándo, porque eso condiciona el desmontaje y la configuración de las cajas para proteger las pinturas. En resumen, lamentan que, en su opinión, no se ha tenido en cuenta el “componente abrumadoramente técnico” del movimiento de las pinturas.
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