Está Rafael Jódar con ese puntillo en el que todo va, todo funciona, todo le va de cara. Incluso cuando el cuerpo empieza a quejarse y las piernas le piden ya algo de tregua, que son ya un buen puñado de partidos —12 a lo largo del último mes, 28 este curso— y ese físico todavía en construcción empieza a acusar el desgaste. Poco importa. Ya habrá tiempo para reponerse. Al fin y al cabo, el tenis va de esto: ganar y ganar, y seguir en pie al día siguiente, con más decisión si cabe. Así que una vez resuelto el pulso con el checo Vit Kopriva (7-5 y 6-0, en 1h 18m), el esfuerzo será mucho mayor este miércoles, cuando deba medirse (16.00, Teledeporte y Movistar+) con el número uno. Jannik Sinner ha hecho los deberes antes contra (6-2 y 7-5 a Cameron Norrie).
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“ME APETECE MUCHO JUGAR CONTRA ÉL”
Jódar insiste en que él prefiere mirar hacia sí mismo, que está más pendiente de lo que puede hacer él que de lo que pueda haber enfrente, y que tratará de “aprender mucho” y dar su “mejor nivel” este miércoles. Lejos de temer el choque con el gigante, encuentra lo que deseaba. Y además, en casa.
Así empiezan las grandes historias. Sin miedos. “Me apetece mucho jugar contra él por primera vez y aquí”, transmitió el español, que a falta de que se resuelva Madrid y después Roma, está ahora mismo muy cerca de convertirse en uno de los 32 cabezas de serie de cara a Roland Garros.
Preguntado por su método, Jódar responde que “solemos [incluyendo a su padre] seguir la misma rutina” y que ante esos días “en los que las cosas no saldrán”, intentará contraponer esa “mentalidad” que, precisamente, elogia del italiano: “Es un gran jugador, en general, siempre muy centrado”.
Por otra parte, el clima será un aspecto a tener en cuenta. Después de semana y media primaveral, si no rozando lo veraniego, el pronóstico anticipa un descenso notable de la temperatura (de 25 a unos 15 grados) y lluvia. Por tanto, probablemente se cerrará la cubierta.