La situación política en Venezuela rompió a la familia. Hoy hay una madre con dos hijas en Barcelona, otro hijo en Perú, otro en Estados Unidos. Pero en Barcelona, hoy hay también buenas noticias: una de las hijas, Camila Herrera, enfermera de 23 años, ha conseguido que su solicitud de regularización sea admitida a trámite. Es una de las primeras en España del proceso iniciado por el Gobierno para formalizar los documentos de medio millón de extranjeros. El papel lo recoge así y en negrita: “Implica la autorización, de forma provisional, a la persona solicitante, a residir y, en caso de que se encuentre en edad laboral, a trabajar por cuenta ajena y por cuenta propia en todo el territorio nacional y en cualquier ocupación o sector de actividad”. En unos días, Camila recibirá en su domicilio los documentos que reconocen el derecho a la asistencia sanitaria a todos y cada uno de los miembros de su familia. “Estoy impactada y contenta, claro”, dice la joven sanitaria. Apenas acaba de conocer la noticia; no le ha dado tiempo de contárselo a su madre, que anda también con el proceso de regularización. La familia tiene solicitado el asilo humanitario, y esa es la razón de que Camila haya encontrado trabajo legal en la Clínica Sagrada Familia de Barcelona, donde este miércoles el despacho de Abogados Legalteam, uno de los de referencia en materia de extranjería y nacionalidad, le ha comunicado que su caso sigue adelante.
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