Los hijos de Jordi Pujol han tratado de convencer al tribunal este miércoles, en sus declaraciones como acusados, de que la fortuna oculta por la familia en Andorra procede, en su totalidad, de un legado de su abuelo Florenci Pujol. Los siete hijos del expresident han coincidido en lo esencial de su relato: Florenci estaba preocupado por las turbulencias de la política española y, sobre todo, por cómo la pasión de su hijo por Cataluña podía acabar dañando el patrimonio familiar. De modo que decidió dejar una importante suma de dinero en el extranjero, opaca a Hacienda, como una especie de “fondo de resistencia”, en palabras de Oriol Pujol, el primero de los cinco que han declarado este miércoles en la Audiencia Nacional. Todos ellos, por cierto, han evitado enfrentarse al fiscal anticorrupción Fernando Bermejo y se han limitado a contestar a las preguntas de sus abogados.
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