Todo el material de la vía instalado en un área de cuatro kilómetros en torno al punto en que tuvo lugar el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) fue de nuevo uso, sin que se utilizaran traviesas, carriles o balasto reciclados. Así se lo ha hecho saber el administrador de la infraestructura ferroviaria Adif a la titular del tribunal de instancia de Montoro que instruye el caso. La información, incluida la certificación y trazabilidad de cada elemento, fue requerida a la empresa dependiente del Ministerio de Transportes el pasado 24 de marzo. En esa orden, la magistrada hizo alusión al segmento de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla entre los puntos kilométricos 316 y 320. El siniestro, se sospecha que por una rotura de carril o de su soldadura, se desencadenó en el punto 318,681 de la vía 1, donde descarriló un tren de Iryo a las 19.43 horas del domingo 18 de enero. Contra él chocó segundos después un Alvia de Renfe, dejando un balance de 46 víctimas mortales.
Seguir leyendo