Francisco Hernández solicitó el contrato predoctoral FPU (Formación de Profesorado Universitario) 2024, uno de los más prestigiosos del mundo académico. Quedó en reserva con la mejor puntuación: 91,912. Dos personas dentro de su área renunciaron a la ayuda. Nunca le llamaron para cubrir una vacante. A Elena G. también le tocaba una FPU en segunda ronda, pero el silencio institucional la mantiene encallada. Se mudó de Madrid a Santiago de Compostela para hacer su tesis doctoral, pero está en el paro esperando a que la reasignen mientras solicita otros contratos. Lo mismo le pasó a Sergio Casado: en la convocatoria FPU 2023 se quedó el segundo en la lista de Humanidades. Según la resolución definitiva de la convocatoria, diez personas rechazaron el contrato y él nunca optó a la plaza libre.
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