“Los hombres quieren su prepucio de vuelta”, titula Bianca Bosker a un artículo publicado en The Cut en el que habla del caso de un hombre llamado David Floyd, que a través de diferentes foros descubrió el concepto de “restauración prepucial” (foreskin restoration, en inglés). Al cumplir 18 años se compró un TLC Tugger, un dispositivo médico no quirúrgico diseñado para la restauración del prepucio (utiliza silicona y tensión para estirar la piel residual del pene y promueve el crecimiento de nuevo tejido). Esta es una opción popular para hombres que buscan recrear el prepucio tras una circuncisión. Pero no fue suficiente. A lo largo de los años, intentó todo tipo de fórmulas para recuperar su prepucio hasta que el pasado invierno, decidió pasar por el quirófano abogando por la cirugía experimental. Asegura que cuando tuvo relaciones con su marido tras la operación, lloró de la emoción.
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