El eje central de la campaña del presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP a la reelección, Juan Manuel Moreno, es apelar al voto útil para garantizarse la mayoría absoluta y no tener que depender de Vox para gobernar. Es la misma estrategia que siguió en 2022 —después de haber llegado al poder gracias al apoyo de la formación ultra—, que le granjeó un apoyo histórico y que ahora repite introduciendo como un nuevo elemento la disyuntiva del “lío” y la “inestabilidad” que supondría estar supeditado a las condiciones impuestas por los de Abascal. Hasta ahora ha eludido hablar de si, en esa tesitura, aceptaría los pactos que sus homólogos de Extremadura y Aragón han firmado con la extrema derecha, alegando que no se lo plantea porque está en condiciones de revalidar esa mayoría absoluta. Este viernes, en el ecuador de la campaña, sin embargo, ha advertido de que tendrá que gobernar en coalición si así lo deciden las urnas el 17 de mayo. “Los andaluces tienen una semana para pensar: ‘Queremos que Juanma gobierne solo o acompañado”, ha señalado durante el ciclo de desayunos electorales que Europa Press ha organizado en Cádiz.
Seguir leyendo