Fernando S., de 54 años, declaró este viernes en los juzgados de Villanueva de la Serena (Badajoz) que había disparado y matado de un tiro en la cabeza al cantaor Matías de Paula, de 52 años, porque se sentía humillado. “Contó que estaba harto de que le llamaran cornudo”, aseguran fuentes jurídicas. Lo hizo durante un largo y extenso interrogatorio en el que no mostró remordimiento. El cantaor y su exmujer habían tenido un breve noviazgo en la adolescencia y ella había intentado acercarse a él recientemente, cuando supo que se había separado. Le escribía por redes sociales y la habían visto sentada en primera fila en sus recitales. Matías Corraliza, verdadero nombre del cantaor, le había dicho a su familia que ella lo estaba agobiando. La había bloqueado en todos los perfiles de redes sociales y no sabía qué más hacer. El 15 de mayo, cuando le mataron, quería aclarar la situación con su exmarido, decirle que no tenían nada.
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