La maliense Adiaratou Adi Iglesias porta desde los 15 años el mismo apellido que el queridísimo entrenador del Superdepor Arsenio Iglesias. No son familia, conste, pero sí gallegos los dos. Adi nació en Bamako (Malí) en 1999, pero se vio obligada a abandonar su país por ser albina —falsas creencias atribuyen propiedades mágicas a estas personas en el África subsahariana hasta el punto de que pueden llegar a ser asesinadas para llevar a cabo ritos de brujería—. Sus padres la mandaron a España para protegerla. Tras un tiempo no muy satisfactorio en Logroño en casa de unos familiares, Adi pasó a vivir en un centro de menores. Hasta allí se desplazó Lina Iglesias, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, maestra de maestros. La acogió y al año la adoptó. Le dio el apellido. Dos vidas nuevas comenzaban.
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