Donald Trump bombardeó durante meses con mensajes en su red social para presumir de la reforma de la piscina reflectante que se extiende a los pies del Lincoln Memorial, uno de los monumentos icónicos de Washington D. C, escenario del histórico discurso de Martin Luther King en 1963 y popular estampa en multitud de películas. El presidente estadounidense alardeaba de que arreglaría el estanque para que luciese espectacular para el próximo 4 de julio, fecha en que se celebra el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos de la corona británica. Se han gastado 14,2 millones de dólares en arreglar las supuestas fugas del estanque y en pintarlo de azul. No de un azul cualquiera. Del azul oscuro de la bandera de Estados Unidos. De esta forma, aseguraba el mandatario republicano, se reflejaría en la piscina el monumento a Washington, el gran obelisco en el centro de la ciudad, en una imagen de postal.
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