Llegó en 2005. Y en estas dos décadas se ha ido, poco a poco, haciendo un hueco entre los vecinos de Arahal, municipio sevillano de 19.546 habitantes. Se presentaba como Eric, no molestaba a nadie y buena parte del pueblo le conocía. Formaba parte de las cuadrillas que participan en la recogida de la aceituna. Y durante el resto del año trabajaba periódicamente como repartidor de pollos asados. Nadie sospechaba que en realidad se trataba de Dominique Delattre, alias la vioque —la vieja—, buscado por Europol y las autoridades francesas desde que en el año 2000 escapó de la cárcel tras atracar un furgón blindado. El pasado 24 de junio fue detenido, en plena calle, en chanclas y bañador. “Por fin. Ya puedo descansar en paz. Vivir como un fugitivo no es vida”, afirmó entonces a los agentes de la Policía Nacional que le arrestaron. Estaba deseando descansar.
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