La familia real noruega no consigue huir del foco mediático. En uno de los capítulos más complicados de su historia reciente, los reyes Harald y Sonia de Noruega han tenido que hacer frente a la aparición de la princesa Mette-Marit en los archivos de Epstein, el juicio de Marius Borg Høiby y las constantes polémicas que protagonizan Marta Luisa de Noruega y su marido, el chamán Durek Verrett. Aunque el matrimonio no forme parte de los miembros en activo de la familia real, cada uno de sus movimientos sigue salpicando al resto. El último ha sido convertirse en ponentes de un evento espiritual que se celebrará en septiembre en Oxfordshire, Reino Unido. Este bien podría ser uno más de sus disparatados negocios relacionados con la espiritualidad y las energías, pero el problema va mucho más allá: han vuelto a saltarse uno de los acuerdos que se comprometieron a cumplir con la corona noruega y, en concreto, con el rey Harald.
Seguir leyendo