Lekeitio llevaba 300 años utilizando gansos vivos en sus Antzar Egunak. Había quien defendía mantener la tradición, pero en 2022, el pleno municipal decidió acabar con el maltrato animal y acordó utilizar solo gansos de plástico. Desde entonces, la fiesta sigue ofreciendo la misma diversión. Una fiesta sin maltrato animal es posible, y ello dignifica a los vecinos del pueblo. El 23 de julio, el pleno de Leioa podría haber tomado una decisión similar y poner fin al maltrato en el arrastre de piedras de 700 kilos con burros en San Bartolomé. Estaba en manos de unos concejales que deberían tener una sensibilidad acorde a nuestros tiempos. Porque hay evidencias científicas que confirman el sufrimiento animal en las asto probak. Porque existen muchas otras modalidades de herri kirolak sin maltrato. Y porque miles de leioaztarras defienden su desaparición. Hubiera sido buena forma de celebrar los 500 años de Leioa.
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