Se cierra el cerco en torno a Miguel Ángel Ramos Quesada, el único acusado por la desaparición en 2016 de Juana Ramos Medina, cuyo cuerpo aún no ha sido encontrado. La acusación particular, formada por los hijos de Ramos —Dácil y Daniel Falcón Ramos— y su sobrino Samuel Falcón, presentó el 20 de julio su escrito de acusación particular contra Miguel Ángel Ramos Quesada, expareja de la víctima. Le acusan de un delito de homicidio y otro contra la integridad moral, y piden para él 17 años de prisión, los mismos que la Fiscalía. El documento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, señala contradicciones del acusado sobre sus movimientos aquella noche, la falta de coincidencia entre su relato y la geolocalización de los teléfonos, y su nula colaboración en la búsqueda del cuerpo, que nunca ha sido hallado.
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