Centenares de jóvenes se han concentrado este sábado en Barcelona y han destrozado el mobiliario urbano, han provocado daños en bicicletas y motos y han saqueado una quincena de comercios. Los Mossos d’Esquadra y la Guàrdia Urbana han organizado un gran despliegue con más de 220 agentes para frenar los actos vandálicos, haciendo conatos de cargas contra los encapuchados que se ha saldado de momento con un centenar de detenidos, un 25% de ellos menores. Muchos comercios y restaurantes han cerrado para evitar daños y saqueos en la plaza Catalunya, la Rambla, en la avenida del Portal de l’Àngel las calles adyacentes. Los jóvenes han acudido al centro convocados a través de las redes en una manifestación no comunicada. El Ayuntamiento ha blindado la plaza y las calles del entorno para que no accediera nadie más a la zona que va de Rambla a Gran Vía y de plaza de Urquinaona a Universitat. El president Salvador Illa ha condenado los actos violentos: “La violencia no tiene cabida en Cataluña. Nunca. Protestar es un derecho democrático. Agreder, intimidar y causar destrozos no lo es”.
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