Y, de pronto, la revolución. La semana pasada, Nvidia volvió a sacarse de la manga una de esas tecnologías que, sobre el papel, prometen cambiarlo todo y, en la práctica, dejan un reguero de dudas difícil de ignorar. Se llama DLSS 5 y es la nueva evolución de la tecnología de reescalado de vídeos digitales de la empresa (Deep Learning Super Sampling). El caso es que significa un cambio importante respecto a versiones anteriores: mientras que DLSS 2, 3 o 4 se centraban en mejorar el rendimiento generando más resolución (o más frames) en un vídeo, DLSS 5 introduce algo mucho más ambicioso y peliagudo: el uso de inteligencia artificial para crear partes de la imagen en tiempo real. Es decir, no solo mejora lo que el juego ya ha renderizado, sino que añade detalles como iluminación, materiales o incluso pequeños elementos visuales mediante IA. El resultado es un cambio profundo que se puede ver a simple vista.
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