Cuando Richard E. Grant (68 años) encargó una escultura gigante del rostro de Barbra Streisand para el jardín de su casa de Richmond (Londres), el actor todavía no había conocido en persona a la cantante, pero era un gran admirador suyo. Coincidió con ella por primera vez en 2020, en una fiesta organizada por la diseñadora Donna Karan en Nueva York, cuando la empresa de efectos especiales a la que le había solicitado el busto estaba todavía trabajando en él. “Hablé con ella cara a cara y al final le dije: ‘Tengo algo que confesar… He encargado una escultura de más de medio metro de altura de tu cabeza, favoreciendo tu perfil izquierdo —que es desde donde le gusta que le hagan las fotos— para mi jardín’. Y ella me respondió: ‘Estás loco”, ha revelado el intérprete en el podcast Roots, de la Real Sociedad de Horticultura (RHS) del Reino Unido.
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