En septiembre de 2021, se presenció una escena inusual frente al Golfo San Matías, en la Patagonia argentina. La manada de unos 350 delfines avanzaba velozmente hacia la costa. Horas más tarde, desaparecieron. A la mañana siguiente, 52 de ellos fueron encontrados muertos en distintas playas de la Bahía de San Antonio. Dos años después, en 2023, fueron alrededor de 570 delfines los que entraron en esta bahía y comenzaron a vararse uno tras otro en la costa. La escena se repetía, pero esta vez durante el día, ante la mirada de decenas de personas y sin mamíferos muertos. Lo que ocurrió ese segundo año permitió a los científicos del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni comprender qué había pasado en el evento anterior. Para los expertos, los delfines podrían haber estado huyendo de su depredador, las orcas.
Seguir leyendo