Una vivienda que es una respuesta directa al sitio donde se ubica. Una arquitectura que responde a él, que se integra, que no se impone. Así es Casa Balma Murada, el último proyecto de Mesura. El estudio de arquitectura catalán, compuesto por cinco amigos arquitectos, es uno de los nombres con más proyección de nuestro país gracias a hits como la casa en Madrid de Javier Calvo y Javier Ambrossi, la tienda de Aesop en Barcelona con piedras de la Sagrada Familia, Casa Ter en el Ampurdán o, más recientemente, Casa Batlló Contemporary para exposiciones de arte en la mítica obra de Gaudí, una intervención que dialoga con el patrimonio barcelonés. Dentro de poco terminarán un edificio entero en el barrio de Poblenou, están avanzando en la construcción de un museo de arte digital en Riyadh para el año que viene y toda Barcelona habla de un proyecto de recuperación muy especial que tienen entre manos, pero del que todavía no pueden contar nada, aseguran. Proyectos distintos entre sí, pero unidos por una misma manera de entender la arquitectura: siempre desde el contexto, la materia y la experiencia del espacio.
Seguir leyendo