Ni todos los libros de gastronomía son recetarios, ni todos los recetarios sirven para cocinar. Así dicho, puede parecer una contradicción o una pérdida de tiempo. Pero últimamente, algunos de los mejores cocineros del mundo se han quitado la chaquetilla de chef, han abandonado el cuchillo y se han lanzado a escribir pensamiento, reflexiones, filosofía culinaria. Solo hay que, por ejemplo, ver el último libro de Andoni Luis Aduriz, el ensayo No sé. Y otras certezas. Sobre lo que comemos y lo que somos (Planeta Gastro), el de José Andrés, Cambia la receta, y ahora, ¿Esto es un libro de cocina? del chef Heston Blumenthal (Planeta Gastro). Lo cierto es que, de una u otra manera estos libros de cocina sin cocina, o con poca cocina, son el salvavidas de la alacena, el alimento del alma, un aliento entre tanto recetario publicado.
Seguir leyendo