En la recta final en falso llano ascendente una vez coronado el Cauberg, a Remco Evenepoel le deslumbra un fogonazo del pasado. El mismo lugar que hace un año. El mismo rival, el fogoso danés Mattias Skjelmose. La misma duda. ¿Salto? ¿Espero? La misma determinación. Diferente resolución. Diferente resultado. Evenepoel espera y mide. A 200 metros salta desde la rueda del danés. En dos pedaladas le supera, le deja tras, derrotado. “Tenía más confianza este año”, dice el belga, de 26 años, después de ganar, en su segundo intento, la Amstel Gold Race, el prólogo de su gran cita primaveral del próximo domingo en La Redoute y la Roca de los Halcones mano a mano con Tadej Pogacar hacia Lieja. “Había visto que Skjelmose estaba ya un poco cansado. Que estaba al límite en las subidas. Cuando daba el relevo, flojeaba bastante. Y yo tenía aún muchas fuerzas”.
Seguir leyendo