La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se despidió el viernes pasado de la prensa que cubre al presidente, Donald Trump, con motivo el inicio de la baja de maternidad por su segundo hijo. El ataque del pasado sábado de Cole Thomas Allen, el hombre que fue reducido cuando trató de entrar armado en el salón del hotel Hilton de Washington en el que Trump participaba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, hizo que Leavitt volviera este lunes a subirse al podio para hablar con los medios. Aprovechó la oportunidad para culpar al “culto de odio de la izquierda” del ataque contra el presidente de Estados Unidos, poco antes de que el sospechoso compareciera ante el juez para escuchar los delitos de los que le acusa el Departamento de Justicia.
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