Antes de ser asesinada a manos de su expareja en una plaza de Figueres (Girona) la tarde del martes día 19, ante la mirada de diversas personas que lo grabaron todo y lo hicieron viral en redes, Kimberli D.G., una mujer trans hondureña de 32 años, ya había denunciado a su agresor a los Mossos d’Esquadra el domingo 17. En el atestado que los agentes presentaron a la magistrada de la plaza número 7 de Figueres (de Violencia Sobre la Mujer) figura como detenido “por maltrato de violencia de género” y Kim, según recoge el auto judicial de este viernes, “solicitó expresamente orden de protección”. La víctima presentaba “contusiones y heridas en cara, eritema en el cuello por presión, tórax por abrasiones y heridas en labio inferior y al detenido, Andrés R.C. de 48 años y español, se le intervino una navaja de 10,5 cm de hoja. Sin embargo, en el cuestionario policial de valoración del riesgo, se recoge: “Nivel de riesgo no apreciado de sufrir una agresión física grave en el momento actual”. El detenido ya había cumplido prisión tiempo atrás por lesiones y maltrato a otra pareja.
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