Oriente Próximo ha atravesado este lunes su momento más peligroso desde que Washington y Teherán pactaran un alto el fuego en abril. Israel e Irán se han enzarzado durante horas en su primer intercambio de ataques de la tregua, hasta que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, les ha instado a parar “inmediatamente”. A primera hora de la tarde, ambos países aseguraban haber detenido los ataques cruzados, aunque amenazando con un enfrentamiento más encarnizado si la otra parte abre fuego, incluido Israel en Líbano, donde lleva semanas bombardeando a diario y acaba de emitir una nueva orden de desalojo forzoso. “Irán y Hezbolá son más débiles que nunca. Nosotros, más fuertes que nunca. Nuestra lucha con ellos aún no ha terminado”, ha dicho el primer ministro Benjamín Netanyahu, al advertir a Teherán de que responderá “con fuerza” si “comete el error” de atacar de nuevo. El enfrentamiento ha traído de nuevo a escena a los hutíes de Yemen, con un misil y el anuncio de que impedirán la navegación marítima vinculada a Israel en el mar Rojo.
Seguir leyendo