Hasta la noche del 4 de agosto de 2024, Marius Borg Høiby era simplemente el primogénito de la princesa Mette-Marit de Noruega, quien llevaba una vida más o menos alejada de la vida pública, aunque siempre en el centro de la polémica por sus muchos y muy dispares trabajos, así como por sus controvertidos noviazgos. Pero ese día todo cambió. El joven, hoy de 29 años, fruto de una relación de la princesa previa a su matrimonio con Haakon de Noruega, fue acusado de agredir a la que por entonces era su pareja. Ese sería solo el comienzo de un proceso judicial en el que se han conocido más víctimas y denuncias por las que llegó a ser acusado de 40 cargos. Este lunes el juez ha dado a conocer la sentencia: un juzgado de Oslo lo ha condenado este lunes 15 de junio a cuatro años de cárcel por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias, entre otros delitos, según ha informado la televisión pública NRK. Høiby, que no forma parte de la casa real noruega aunque siempre ha sido criado como uno más, ha sido absuelto de otras dos violaciones por el tribunal. El palacio, en declaraciones a NRK, ha comunicado que “no tiene comentarios sobre el veredicto”.
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