Luz, una médica siria de 30 años, pasea por León, la ciudad que la acogió y donde ha intentado abrirse camino y luchar contra la burocracia para homologar su titulación y experiencia a la Sanidad española. La mujer pide usar un nombre ficticio por temor al rechazo para contar que en 2024 tuvo que abrir una pugna judicial porque no le homologaban el título de facultativa que traía de Siria, a pesar de que la normativa europea obliga a esta equiparación. Finalmente, un tribunal le ha dado la razón, pero va a perder los dos años de experiencia que tiene en la especialidad en Oftalmología porque no le computan para los exámenes de Médico Interno Residente (MIR) en España. En Siria había estudiado seis años de Medicina y pasó otros dos especializándose en Oftalmología, hasta que tuvo que escapar.
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