En la Comunidad de Madrid, el embrión será un miembro más de la familia a efectos administrativos. La Asamblea ha aprobado este jueves en un pleno extraordinario la polémica ley del concebido no nacido, una de las normas en las que la presidenta, Isabel Díaz Ayuso (PP), más empeño ha puesto y clave en su discurso conservador y pro familia ―“en defensa de la vida”, en sus palabras―. Desde el momento del embarazo, las familias podrán acceder a ayudas en las que el criterio de renta depende del número de integrantes, como las becas comedor, las de Bachillerato, para escuelas infantiles privadas o el alquiler joven. Y quienes ya tengan dos hijos pasarán a considerarse familia numerosa antes del nacimiento del tercero y accederán así a las ventajas asociadas, como deducciones fiscales o descuentos en el transporte público. El Partido Popular defiende que es una medida “sensata”. Para Vox está bien, pero es insuficiente. Y la izquierda la considera parte de la batalla cultural del PP para rascar votos a la ultraderecha.
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