Una persona yace en la calzada de la carretera de acceso al aeropuerto de Menorca, justo en la curva previa a llegar a la terminal. Son las cinco de la mañana y todavía no ha amanecido. El tráfico por la vía es escaso, apenas algunos trabajadores que van a comenzar su turno. Un taxista que se dirige a la terminal para recoger a los primeros clientes no tiene tiempo de esquivar el cuerpo y termina por arrollarlo durante varios metros. Los servicios de emergencia desplazados al lugar no pudieron hacer nada por salvar la vida del chico. El episodio que acabó con la muerte de un joven de unos 25 años se produjo este martes en la carretera de San Clemente, a escasos metros de la terminal del aeropuerto de Maó. La Policía Nacional de la capital menorquina se ha hecho cargo de la investigación para aclarar lo sucedido.
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