El incendio de la Sierra Oeste de Madrid, que ha afectado a 17 municipios de la región, no se ha dado todavía por extinguido 21 días después. Noche y día los bomberos realizan tareas de vigilancia, aunque las llamas están controladas y el pasado martes se permitió a los vecinos que aún permanecían desalojados regresar a sus hogares. Pero el desplazamiento de los evacuados a otros municipios sigue en el punto de mira al no atender a criterios de proximidad, lo que ha despertado las sospechas de algunos ayuntamientos sobre una posible estrategia política. Muchos de los vecinos afectados fueron trasladados a localidades alejadas de sus domicilios mientras existían municipios más cercanos con infraestructuras disponibles y recursos preparados.
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