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En sentido contrario y en zigzag: las carreras ilegales de coches, un fenómeno al alza en España

today23 Agosto 2026

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Al más puro estilo de las películas Fast & Furious, las carreras ilegales de coches y motos están irrumpiendo de manera exponencial en todo el territorio español. Miles de personas se concentran en puntos alejados de la circulación para hacer competiciones a toda velocidad. Eso sí, hasta llegar a esas zonas seleccionadas toman las carreteras y las autovías sin respetar ningún límite y haciendo apuestas para ver quién es el primero en alcanzar el punto elegido. Van parachoques con parachoques y no dudan en esquivar al resto de usuarios en cuestión de metros. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha desactivado 147 carreras de este tipo en el primer semestre del año y por todo el territorio nacional. La última operación importante la ha desarrollado el Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico (GIAT) de Madrid, que ha arrestado a 11 hombres de entre 18 y 25 años, a los que se les imputan los delitos de conducción temeraria, falsedad documental, simulación de delitos, desobediencia grave a agentes de la autoridad y pertenencia a organización criminal.

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Una larga lista de delitos

La lista de los delitos a los que se enfrentan los participantes y organizadores en las carreras ilegales de coches es larga y se amplía conforme quieren evadirse de la acción de la justicia. El primer delito es el de organización criminal, que precisa de tres o más personas que hagan funciones diferenciadas dentro del grupo, con una permanencia en el tiempo y que queden con el fin explícito de cometer delitos, como ocurre en este caso. Las penas oscilan entre los tres y los ocho años de prisión. A ese se suman el de falsedad documental, ya que suelen tapar las matrículas o modificarlas con pegatinas o borrando algún número. También utilizan las placas de otros vehículos. La condena llega hasta los tres años de cárcel.

Dentro de los delitos contra la seguridad vial, destacan el de conducción temeraria y el hacerlo con manifiesto desprecio para las vidas de los demás, cuyas penas pueden alcanzar hasta los cinco años de cárcel. A veces se suma el conducir bajo los efectos del alcohol o de las drogas, que también acarrea hasta seis meses de prisión y, al igual que los anteriores, la retirada del carné. El conducir sin este permiso, habitual en los menores que llevan motos y ciclomotores, tienen las mismas penas.

Otro delito que se imputa a uno de los detenidos es el de simulación de delito, ya que denunció el robo de su turismo con la intención de eludir la acción de los agentes de la Guardia Civil. Lo que no sabía es que le tenía perfectamente grabado. En este caso, se suele saldar con una multa al culpable.

La desobediencia grave y el atentado contra agente de la autoridad ambos van casi parejos y depende de si se ha agredido o no a un funcionario puede suponer hasta tres años de prisión. En algún caso, se les ha imputado el delito de homicidio imprudente, cuya condena puede llegar hasta los cuatro años de prisión.

A todos estos delitos hay que sumarles todas las denuncias administrativas que llevan aparejadas estas carreras y que vulneran decenas de preceptos de la legislación vial. Entre ellas, las modificaciones de los vehículos.

Scritto da: webmaster

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