Dos imágenes muestran con claridad el creciente aislamiento y crítica internacional que sufre el Israel de Benjamín Netanyahu. Dentro de la sede de la ONU, el primer ministro conservador ha sido recibido este jueves con abucheos y con la marcha de muchas delegaciones antes de que empezara a hablar. La Asamblea General semivacía era una metáfora potentísima. “Si hay otro cobarde que se quiera ir, por favor que se vaya ahora”, ha dicho él, desafiante, mientras miembros de su delegación gritaban: “Am Israel Jai” (El pueblo de Israel vive, en hebreo). Fuera del edificio, la policía detenía a un centenar de manifestantes, entre los que estaban la actriz Susan Sarandon y la candidata a congresista demócrata Darializa Ávila Chevalier, que protestaban contra la presencia de un mandatario al que acusan de cometer un genocidio en Gaza.
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