Primero, localizar e identificar a las víctimas y atender a los heridos. Pero también, iniciar la investigación para determinar las causas del siniestro y las posibles responsabilidades penales. La Guardia Civil, que ha desplegado un amplio dispositivo con más de 400 efectivos en la zona en la que se ha producido el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo) en el que han muerto al menos 68 personas, ha interrogado ya al operador del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) que, supuestamente, autorizó reiniciar la marcha al tren AVE de Renfe que 17 minutos después impactó con el Iryo que estaba detenido en la vía. Siguiendo los protocolos, se le han hecho controles para detectar un supuesto consumo de alcohol o drogas, con resultado negativo, según fuentes conocedoras de las pesquisas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, en rueda de prensa, ha apuntado a un error humano como causa del accidente. “Se da una orden, para que reanude la marcha, una decisión errónea”, ha señalado Puente, que ha calificado de “inexplicable” que el centro de control de Adif autorizara al tren de alta velocidad de Renfe a reanudar la marcha con normalidad cuando el otro convoy seguía detenido en la vía.
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