El estallido de la guerra en Oriente Próximo tras el ataque lanzado por EE UU e Israel contra Irán ha obligado al Ministerio del Interior a reorganizar las medidas de protección que Policía Nacional y Guardia Civil prestan tanto en las embajadas de diferentes países en España como en infraestructuras críticas y otros puntos considerados “especialmente sensibles”, según han señalado a EL PAÍS fuentes policiales y confirmado el departamento de Fernando Grande-Marlaska. No obstante, los responsables de Interior han acordado mantener la alerta terrorista en el nivel 4, ―“riesgo alto”, en una escala de cinco― reforzada que se instauró en octubre de 2023, tras el estallido de otro conflicto bélico en aquella región, el que desembocó en la invasión de la franja de Gaza por las tropas israelíes.
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