Félix, alias El Flaco, pasamontañas negro y braga de cuello morada, domina la escena. Se mueve tranquilo. Sabe que la caja fuerte tiene un periodo de espera y que no será llegar y cargar. Mantiene la calma. Es mediodía del viernes 16 de enero, en una sucursal bancaria en Cáceres. Echa los estores para que parezca que ya han cerrado. Le dice a la directora de la oficina que no introduzca la clave más de tres veces, porque se bloquea. Frente a la calma, está la fuerza. Juan Carlos, que lleva un gorro verde, le da un golpe en la cabeza con una pistola a un empleado del banco y le dice que baje la vista y se quede quieto. Cuando la caja se abre, empiezan a meter el dinero en la mochila. El botín es suculento, pero también quieren el dinero del cajero. En total, El Flaco y Juan Carlos se llevan más de 154.000 euros de una oficina de la Caja Rural de Extremadura. Como no les cabe todo el dinero en la mochila que traían, meten el resto en un maletín de la oficina bancaria.
Seguir leyendo