De repente, ha sido 2003 en la Asamblea de Madrid y se han repetido los mismos argumentos de hace más de 20 años. España en bucle, atrapada siempre en el mismo discurso, partida en dos, en dos mitades exactas, como si el tiempo no hubiera pasado. Ahora ya no es Irak, ahora toca Irán. La guerra de Israel y Estados Unidos contra el régimen de los ayatolás que se ha propagado por Oriente Medio y amenaza con convertirse en un conflicto a escala internacional ha centrado el grueso del debate de este jueves. Isabel Díaz Ayuso se ha posicionado claramente a favor de Washington y en contra de la decisión de Pedro Sánchez de no permitir que el ejército norteamericano use sus bases para organizar operaciones militares. La izquierda ha abrazado otra vez el eslogan del no a la guerra y los bandos, estos dos bandos, se han atrincherado y han asomado la cabeza a ver quién tenía la razón.
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