Jonathan Albon honra el regreso del Roque Nublo a la Trasngrancanaria llegando solo en cabeza al obligado peregrinaje por el monolito volcánico. El permiso de las autoridades ambientales lo refrenda la cambiante meteorología, al fin con cielos despejados y un mar de nubes a sus pies. Por debajo, en Tejeda, su esposa, Henriette Albon, ejecuta su estrategia y toma en ese momento la cabeza cuando empieza la larga subida hacia allá. El matrimonio que se conoce al dedillo Gran Canaria, su escape invernal de Noruega para entrenar, conquistó este sábado la prueba reina del primer gran evento del calendario mundial de trail: los 126 kilómetros con más de 6.700 metros de desnivel positivo que atraviesan la isla de norte a sur. Su conocimiento del terreno —las dos caras de la isla, del frío de la noche al calor del día— situó en lo más alto del podio a dos ganadores que no solo comparten lecho, sino celebración: tan enteros llegaron que se dieron el gusto de esprintar de lo lindo chocando manos.
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