Los precios y la laxa normativa de Salamanca resquebrajan el uso de la mítica piedra dorada de Villamayor
Oro parece, pero trampa es. Un paseo minucioso por el atardecer de Salamanca revela que el sol ilumina de forma distinta esos edificios de piedra arenosa, marronácea, dorada, icónica en una ciudad Patrimonio de la Humanidad. Hay fachadas, como la de la Casa de las Conchas, la catedral vieja o la reconocible plaza Mayor, ante las que uno juraría que cambia de color cada tarde; quizá sea verdad: la piedra […]

